La gran noticia

UD. ESTA EMBARAZADA

El signo en el test de embarazo es inequívoco: salió positivo. Los sentimientos se entremezclan entre felicidad, ansiedad y temor. Lo primero es confirmar médicamente su situación consultando a su ginecólogo, quien se encargará de realizarle un completo examen clínico y le solicitará una serie de otras pruebas. Entre ellas están:

  • Hemograma con recuento de plaquetas, que permite determinar si existe anemia.
  • RPR, para la búsqueda de infecciones.
  • Grupo sanguíneo y Rh, fundamental ante cualquier evento médico.
  • Examen de orina: la mujer embarazada, por los numerosos cambios hormonales que presenta y por la compresión que produce el útero sobre la vejiga, está más propensa a contraer infecciones urinarias.

¿Cuánto debo de subir de peso?

No existe una respuesta común para todas las mujeres, porque cada una es un caso especial. Antes de definir la cantidad de kilos que debe subir, es necesario tomar en cuenta su peso antes de embarazarse, la talla y la actividad física que realiza. Según estos antecedentes, el médico le dirá cuánto es lo recomendable para su situación. Generalmente, se sugiere un promedio de un kilo por mes, es decir, entre los 9 y los 12 kilos

Recomendaciones alimenticias

  • Es preferible consumir los alimentos frescos, cocidos, asados o a la
    plancha.
  • Evite grasas, embutidos o alimentos fritos.
  • Utilice con moderación el aceite y las especies.
  • Evite las salsas, alimentos ahumados, salados y picantes.
  • Los dulces sólo aportan hidratos de carbono que le harán engordar.
  • Los alimentos con alto contenido de fibras, como las verduras y las frutas, favorecen el movimiento intestinal y mejoran la estitiquez, tan corrientes en el embarazo.
  • No consuma alcohol. Reduzca el consumo de bebidas gaseosas con
    azúcar. Prefiera las dietéticas.
  • Bajo ciertas condiciones puede utilizar sacarina y/o nutra sweet.

Ejercicio Físico

Antiguamente se pensaba que la mujer embarazada no debía realizar ningún tipo de actividad física por temor a dañar al feto, sin embargo, hoy día está comprobado que el ejercicio físico ayuda a tener un buen embarazo. Es recomendable que la futura mamá no altere su actividad diaria y ojalá realice algún ejercicio, previa consulta con su obstetra.

Es importante que sepa que en los primeros meses del embarazo, la mujer tiende a sentirse cansada y con muchas ganas de dormir. Esto se debe a los profundos cambios hormonales. A partir del tercer mes, la embarazada comienza a tener más ánimo hasta que el aumento del peso, los cambios posturales y la distensión abdominal contribuyan a que aparezca, nuevamente, el cansancio. La mujer embarazada no debe modificar sus actividades habituales, excepto si el médico lo indica, y hacia el final del embarazo deberá aumentar sus períodos de descanso.

Si trabaja en casa
Si trabaja en la casa puede desarrollar las labores domésticas, evitando el trabajo pesado. Cada vez que deba agacharse, no doble su cuerpo hacia delante, póngase en cuclillas. Verá que es más confortable.

Si trabaja fuera de la casa
Si trabaja fuera de su casa es importante que sepa que, estadísticamente, el riesgo para la embarazada aumenta dependiendo del número de horas de trabajo, las condiciones de éste, del esfuerzo físico que realice y del nivel de responsabilidad que tenga. Durante el embarazo deben suprimirse todos los trabajos que requieran el uso de la fuerza.

Deportes
No se trata de que durante su embarazo se convierta en una campeona olímpica, pero sí que realice algún ejercicio físico. Está demostrado que el deporte es una actividad que beneficia el estado físico y psíquico de la mujer, siempre que elija una especialidad que no tenga ningún peligro para el feto.

Las embarazadas pueden realizar deportes que no exijan un gran esfuerzo y deben evitar las actividades violentas que puedan causar un golpe directo en el abdomen.

Deportes no recomendables

  • Equitación
  • Esquí
  • Trote

Deportes no recomendables

  • Caminatas
  • Bailes suaves
  • Natación
  • Ejercicios para embarazadas

Las mujeres embarazadas no tienen las reservas energéticas con que cuentan las no embarazadas y, por lo tanto, pueden ser propensas al agotamiento físico inesperado o fatigas.

Si usted no realiza deportes con regularidad, el embarazo no es el mejor momento para empezar a practicarlos.

La actividad física la ayudará a sentirse mejor y a no subir de peso más allá de lo aconsejable. Consulte con su médico y ¡póngase las zapatillas!.

Guía para el papá

El futuro papá es una parte importante del proceso del embarazo. Por eso, creemos que es fundamental contar con su apoyo.

La noticia del embarazo, ya sea esperado o no, siempre implica una serie de inquietudes y temores, muy naturales por cierto. Los miedos se relacionan con los futuros cambios en la mujer, en la pareja, en el trabajo, en la familia, y surgen preguntas como ¿seremos capaces de criar a un hijo?, ¿podrá mi mujer seguir trabajando?, ¿qué pasará con nuestra relación de pareja? Estas inquietudes son muy naturales y todos los futuros padres se las han hecho alguna vez y han salido adelante con éxito.

 

Aparte de los temores respecto del futuro, surgen inquietudes del mismo embarazo. La pérdida de la silueta suele ser el tema que más afecta a la mujer. Teme no volver a ser como antes, o peor aún, que su marido no la mire y se sienta atraído por otras mujeres. Por eso, es importante que ella sienta su amor y cariño. También aparece el miedo al parto: el papá estará inquieto por cómo reaccionará frente a su hijo y cómo ayudará a su mujer, en ese momento.
Para disminuir estas inquietudes, Clínica Montesur cuenta con charlas de preparación para el parto que permitirán disminuir su ansiedad y el temor a lo desconocido.

Para que el futuro papá comprenda los cambios que está sufriendo su mujer y participe del embarazo en forma activa, aquí van algunas sugerencias:

  • Es importante que acompañe a su mujer durante las consultas al doctor para estar informado de su evolución y pueda plantear sus propias inquietudes.
  • La mujer agradecerá su compañía en el parto, pero si usted está más nervioso que ella, será mejor que espere afuera.
  • Tenga mucha paciencia. Ella necesita de su comprensión y amor.
  • Es importante que, después del parto, realice todos los trámites relacionados con la Clínica y la inscripción del niño. Será una gran ayuda.

Molestías durante el embarazo

Durante el embarazo surgen una serie de molestias que son muy naturales. Algunas de ellas se pueden prevenir, o al menos, disminuir. En esta sección le contamos cuáles son las más comunes y cómo evitarlas.

Falto de animo y sueño

No es extraño sentir ganas de dormir todo el día y a horas inesperadas. No se alarme, es muy natural durante el embarazo especialmente en los primeros meses. Como no existe un tratamiento específico, se recomienda mucho descanso y, por lo menos, ocho horas de sueño. Si es posible, duerma siesta, eso le ayudará a sentirse mejor.

Molestías en las mamas

Durante el embarazo, los pechos se preparan para la lactancia y por eso comienzan a crecer, se sienten más tensos, sensibles y dolorosos. Las hormonas son las responsables en una primera instancia del crecimiento de los pechos, luego se oscurece la aréola y se engruesa la piel del pezón que, al final del embarazo, elimina calostro (líquido amarillo, previo a la leche).

Estitiquez

La estitiquez es un problema común en la mujer y obedece a malos hábitos alimenticios. Durante el embarazo, este problema aumenta debido a los cambios hormonales que provocan una relajación de la musculatura lisa intestinal y la compresión del intestino por el útero en crecimiento.
Para prevenir esta situación, se aconseja comer abundantes verduras con alto contenido en fibras y frutas con cáscara. Se debe aumentar el consumo de líquidos durante el día, lo ideal son dos litros.

No debe automedicarse laxantes, de ser necesarios se los recomendará el médico.

Náuseas y vómitos

Quizás son las molestias más comunes de la embarazada, especialmente en los primeros meses. La posible causa de los vómitos es la brusca aparición de las hormonas propias del embarazo.

Algunas veces, los vómitos son tan intensos y frecuentes que pueden llevar a una baja de peso y deshidratación. Si esto ocurre, es necesario consultar al médico que le dará un tratamiento específico, Una forma de evitar estas molestias es comer alimentos blandos y de fácil digestión, en pocas cantidades y varias veces al día. Debe evitar comer condimentos
y frituras. El ayuno aumenta las náuseas.

Várices y hemorroides

El motivo de las várices se debe a que el útero, al crecer, impide la libre circulación de la sangre que viene de las piernas hacia el corazón. Esto provoca la dilatación de las venas y las várices.

No es de extrañar que aparezcan por primera vez durante el embarazo, y si estaban presentes, pueden hacerse más notorias, provocando calambres y retención de líquido en las piernas.

Para prevenir su aparición, se recomienda evitar el aumento exagerado de peso, practicar ejercicios adecuados y no permanecer muchas horas de pie.

Las hemorroides se producen por el mismo mecanismo que las várices y pueden provocar muchas molestias. La estitiquez contribuye a la aparición de las hemorroides, por eso, es mejor evitarla.

Si aparece dolor anal o sangramiento, debe consultar al médico de inmediato.

Estrías

Las estrías son las enemigas número uno de la piel de la embarazada, ya que si aparecen es imposible erradicarlas. Estas se producen por una distensión exagerada de la piel en ciertas zonas y los aumentos bruscos de peso facilitan su aparición, preferentemente en la parte baja del abdomen y caderas, también en los pechos.

Una forma de evitarlas es no subir excesivamente de peso y mantener la piel bien hidratada durante todo el día con cremas especialmente diseñadas para ello.

Dolor de espalda

Para compensar el peso que produce el crecimiento del útero, la embarazada echa los hombros hacia atrás para mantener el equilibrio. Esta posición curva la columna vertebral y produce cansancio y dolores en la espalda, especialmente en las tardes. Para prevenir estas molestias, evite usar taco alto. Prefiera un medio taco de base ancha (tacones de 5cm.) y realice ejercicios para reforzar la musculatura de la espalda.

Flujo genital

El flujo vaginal aumenta durante el embarazo debido a una mayor secreción mucosa que viene del cuello uterino. Cuando éste es muy abundante o se acompaña de molestias o picazón, puede significar que existe alguna infección que debe ser tratada. Cualquier cambio en las características del flujo vaginal, ya sea en cantidad o aspecto, deberá ser puesto en conocimiento de su médico. Nunca se automedique o realice lavados vaginales sin consultar a su médico.


Mientras se espera a un hijo, toda reacción anómala debe ponerse en conocimiento del ginecólogo.

Aquí, le explicamos cuáles son los casos en los que debe llamar inmediatamente al doctor.

EMERGENCIAS: ¿Qué hacer en caso de problemas?

  • Sangrado genital. En los primeros meses puede ser síntoma de riesgo de aborto; en los últimos meses, de parto prematuro.
  • Dolor abdominal con o sin pérdidas sanguíneas.
  • Pérdida de líquido amniótico, aunque sólo sean algunas gotas.
  • Ausencia prolongada de movimientos fetales.
  • Pérdida de conciencia o mareos.
  • Si llegara a tener algún problema, no se preocupe, porque Clínica Montesur cuenta con todo lo necesario para solucionar su problema rápida y eficazmente.

Ante cualquier duda, comuníquese con el Departamento de Ginecología. Ellos se encargarán de resolver su problema en el más breve plazo.

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