El cristalino es el lente natural que se encuentra dentro del globo ocular, siendo una estructura biconvexa localizada detrás de la pupila. Éste contribuye a un tercio del poder de enfoque de un ojo humano promedio.

 

Conforme pasa el tiempo, el cristalino se va opacificando, y cuando esto comienza, se conoce con el nombre de “catarata”. La catarata es la primera causa de ceguera en todo el mundo. Sin embargo, esta patología es curable. Según la OMS, hay 18 millones de personas que son ciegas de forma bilateral, y se le atribuye un 48% de todas las personas con ceguera. Es importante notar que la mayoría de los casos de ceguera por catarata se da en países en desarrollo como el nuestro (hasta un 90%).

 

Por lo general, las personas con cataratas comienzan a notar una disminución de visión, y más dificultad en hacer sus actividades diarias. Además, reportan un incremento en el destello (glare), que puede variar desde un aumento de la fotosensibilidad en ambientes muy iluminados, hasta un deslumbramiento que limita a las personas durante el día o con los faros de automóviles que se aproximan.

 

En la actualidad, no existe ningún tratamiento médico efectivo para la prevención o tratamiento de la catarata y por ello su solución sigue siendo quirúrgica. A pesar que por lo general se piensa que las cataratas deben alcanzar cierto grado de densidad o estar “maduras” antes de considerar la cirugía, en la actualidad el cristalino puede extraerse en cualquier etapa. De hecho, la lensectomía refractiva en la cual se hace la extracción del cristalino transparente, puede ser empleada para eliminar o reducir significativamente, mediante cirugía, la necesidad de lentes en casos de miopías o hipermetropías muy altas.

 

La cirugía de catarata mejora la calidad de vida del paciente mejor que cualquier otro procedimiento médico. Está indicada cuando la calidad de vida se ve afectada por un impedimento visual al presentarse disminución de la visión ya sea en el día o durante la noche y cuando la evaluación preoperatoria indica que el potencial para la restauración de la visión es bueno. El grado en que la calidad de vida de un paciente se afecta por una catarata es relativo y varía dependiendo de la ocupación y de la edad. El factor clave es no esperar hasta que el núcleo de la catarata se endurezca. Ya que, con las técnicas modernas de facoemulsificación podría hacerse cada vez más difícil realizar la cirugía si el cristalino se torna extremadamente denso.

 

Con las nuevas técnicas quirúrgicas y el avance tecnológico que estamos viendo en los últimos años, cada vez la cirugía de catarata es más sencilla y rápida. Con las nuevas técnicas de facoemulsificación incluso los cortes son menores de 3 milímetros y por lo general no llevan suturas, ya que la herida que se realiza es autosellante. Convirtiéndose ésta en una cirugía ambulatoria y muy gratificante para el paciente. Ahora es más común ver a personas que quieren someterse a un tratamiento quirúrgico temprano.

 

En nuestro servicio tenemos los equipos más modernos y seguros del mercado y podemos ofrecer un tratamiento ideal. La catarata es un problema latente en el mundo que interfiere con la visión y la calidad de vida. Es nuestro deber poder ofrecer un tratamiento oportuno y eficaz para mejorar no solo la calidad de visión, sino también la calidad de vida de cada uno.  Estamos para servirle. Consulte con nuestros especialistas.

 

  1. RAMÍREZ MALATESTA, DIEGO

CMP 64556 RNE 38493

 

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