El glaucoma representa un grupo de enfermedades definidas por un daño en el nervio óptico (neuropatía óptica) y una pérdida de tejido neural asociado con el eventual desarrollo de pérdida de visión.

El glaucoma constituye la segunda causa de ceguera a nivel mundial, luego de la catarata, y es la primera causa de ceguera irreversible (ya que recordemos que la catarata es una causa de ceguera reversible)

La OMS estimó que la población global de personas con presión intraocular alta (más de 21mmHg) era de 104 millones. Además, la incidencia de glaucoma de ángulo abierto se estima en 2.4 millones de personas al año

El riesgo de glaucoma progresa con la edad. Se estima que personas mayores de 70 años tienen entre 3 a 8 veces más riesgo de desarrollar glaucoma comparado con las personas que rondan los 40.

Otros factores de riesgo para el glaucoma, aparte de la edad, son: la presión intraocular aumentada, una historia familiar de glaucoma, corneas muy delgadas y el grupo poblacional (siendo población afroamericana e hispana en mayor riesgo)

Si bien la presión intraocular es uno de los factores de riesgo primarios para el desarrollo de glaucoma, no tiene un rol en la enfermedad; así pues, incluso niveles normales de PIO pueden causar un impacto en el desarrollo de glaucoma.

Se recomienda como medidas de prevención, hacerse un chequeo oftalmológico anual a partir de los 40 años. Esto para descartar glaucoma entre otras enfermedades.

El tratamiento del glaucoma inicialmente es médico. Cabe resaltar que el glaucoma es una enfermedad que no es curable, pero si es tratable. Dentro de los tratamientos médicos podemos optar por tratamiento con láser y/o con gotas de forma tópica.

En casos avanzados, o cuando las gotas no están dando el resultado que nosotros esperamos, otra alternativa es el tratamiento quirúrgico, en el cual el objetivo es el mismo, bajar la presión intraocular.

Si un paciente con glaucoma es detectado a tiempo y mantiene un tratamiento estricto y vemos que el tratamiento logra controlar la presión intraocular como deseamos, podemos estabilizar el daño por glaucoma y evitar que esa persona se vaya a la ceguera irreversible. En cambio, en personas que acuden muy tarde, lamentablemente no podemos recuperar la visión que ya se perdió, aunque si podemos preservar la que queda.

El principal problema es que el glaucoma no da síntomas. Por lo tanto, no es raro ver a personas que acuden a consulta y cuenten ya con un glaucoma avanzado. Por eso siempre se sugiere pasar controles anuales por más que no tengan síntomas visuales.

  1. RAMÍREZ MALATESTA, DIEGO

CMP 64556 RNE 38493

 

En Clínica Montesur contamos con especialistas que atenderán sus consultas.

Separe su cita comunicándose al 317- 4000 anexo 130 escribiendo al WhatsApp 979 708 672.